La deportista de San Isidro logró un cuarto puesto en la Copa del Mundo que en febrero se desarrolló en Medellín, Colombia. Ahora compite con la Selección en el Panamericano de Santiago de Chile.

Es mucho más que una sincronización entre nadadoras. Hay arte allí. Por ello la por entonces Federación Internacional de Natación (FINA) le cambió el nombre al “nado sincronizado”, que desde hace casi diez años se llama “natación artística”. 

Esta semana Santiago de Chile es la sede del Panamericano de la disciplina, con presencia argentina, por supuesto. Y en el equipo está Tiziana Bonucci, quien hace casi dos meses atrás logró un cuarto puesto en la Copa del Mundo que se desarrolló en Colombia.

Con 20 años recién cumplidos, el 14 de febrero Bonucci alcanzó en Medellín una puntuación de 188.8638 en su rutina libre del solo. El puesto final lo supo después, cuando terminaron las otras competidoras. Pero le había ido muy bien, y de eso tuvo la certeza apenas terminó su pasada, aun antes de conocer ese 188 largo.

“Cuando vi la nota final… Sabía que no había tenido ninguna penalización, eso me había dado sensación de alivio”, le cuenta Bonucci a la agencia DIB. Y explica un poco de ese 188.8638: “El resultado final es una suma de tres partes: está la dificultad, que se declara previamente, cada uno define qué tan difíciles son los movimientos que va a hacer; después está la ejecución, que es lo que evalúan los jueces, qué tan alto o qué tan rápido lo hacés; y por último, la impresión artística, que también está subdividida en algunas categorías, como interpretación musical, musicalización… Entonces, tenés que incorporar un poco de todo en todas las rutinas para llegar más alto”. Tiene su complejidad, arte puro.

Tiziana Bonucci, de San Isidro, representante argentina de natación artística.
Tiziana Bonucci, de San Isidro, representante argentina de natación artística.

Ella logró esa puntuación en la rutina libre del solo, una modalidad todavía menos conocida de la natación artística, por lo menos en Argentina: no es dueto, no es equipo, es solo una nadadora. Y ese cuarto puesto, admite, la “sorprendió”. “Hay solistas muy fuertes en esa categoría mundial. Yo nunca voy con una expectativa de puesto, más que nada voy a buscar algo dentro de la rutina, hacer los movimientos más altos o más rápidos”.

En la charla con la agencia DIB, explica que después de aquella Copa del Mundo no tuvo mucho tiempo para dimensionar el cuarto puesto. Es que a su regreso de Colombia, al otro día tuvo una concentración con el equipo de cara al Panamericano de esta semana. Poco después, “sí algo de descanso”, pero enseguida de nuevo a los entrenamientos. Así, como pudo fue “digiriendo todo, pero también viendo qué se puede mejorar de esa performance”.

A la pileta

Bonucci es de San Isidro. De chica practicaba gimnasia artística y natación. “Pero tengo una prima que vivía en Italia y hacía nado sincronizado. A mi papá le gustó la idea de que hiciera sincronizado, buscaron escuelitas por acá y encontraron una en Olivos. Hice unos meses ahí, iba los sábados un par de horas, y al poco tiempo me federaron para ir al Cenard”. En esa escuela de Olivos conoció a Irina Bandurek, su actual entrenadora.

A synchro no solo fue ella, sino que la acompañaron sus dos hermanas más chicas: “La primera vez me tiré sola, pero enseguida se engancharon las otras dos”. La menor después cambió el nado por el hockey. Y la del medio, Milena, es parte del equipo que compite esta semana en Santiago de Chile.

Tiziana "Tizi" Bonucci, la deportista de San Isidro.
Tiziana «Tizi» Bonucci, la deportista de San Isidro.

A los 8 años, cuando Bonucci empezó en la natación artística, cuesta engancharse desde un primer momento. “Al principio hay que hacer muchas posiciones básicas, mucha técnica, es lo más aburrido, pero al fin y al cabo es lo que necesitas para después poder hacer todo lo demás. Se arranca con eso, con técnicas más estáticas, o desplazamientos de 25, de 50 o de 100 metros, y después se van sumando los movimientos”.

Salvando las diferencias, obviamente, hay puntos de encuentro entre la natación artística y la gimnasia artística, aunque aclara: “En mi caso por ahí un poco menos porque en los equipos no suelo saltar en el aire. Pero las que son saltadoras, sí practican mucho salto, mucha pirueta afuera. Eso es parte de todo el trabajo en seco que tenemos también fuera del agua: trabajo de flexibilidad, de preparación física…”.

A propósito, estudiante de Licenciatura en Biología en la Universidad de Buenos Aires -segundo año-, una semana más o menos promedio incluye unos tres días de gimnasio: una hora, hora y media o dos, “depende de si me quedo haciendo flexibilidad, que es muy necesaria”. Y por supuesto, agua: los días unas tres horas, con entrada en calor, técnica, pasadas o rutinas enteras. De la carrera universitaria, aún no hubo un cruce claro: “No vi tanto Fisiología, entonces todavía no se me cruzaron mucho la carrera y la natación”, le explica a DIB.

¿El de las patitas para arriba?

Lo sabe Tiziana, la natación artística no es de los deportes más popularmente conocidos. “Cuando digo que hago nado sincronizado, me responden: ‘¿Es el que está en los Juegos Olímpicos’, u otros te dicen: ‘¿El de las patitas para arriba?’”. Así y todo, dice ella, “cada vez hay más gente que lo conoce”.

De San Isidro, tuvo la suerte de encontrarse con un club cerca de su casa. “En Argentina hay muy pocos clubes, y en Buenos Aires hay tres que están pegaditos, casi uno al lado del otro: Nademos, Círculo Policial y Ciudad de Buenos Aires. Después, Mar del Plata, Rosario, Córdoba y algunas escuelitas, no mucho más”.

Además, muy de estos tiempos, en el medio, una pandemia. “En ese momento bajó mucho el número de chicas que practicaban el deporte. Creo que recién ahora se está empezando a reconstruir, aunque todavía no llegamos a ser la cantidad que éramos antes».

Su cuarto puesto en Medellín fue en la modalidad individual, una gran opción para un país con poca tradición en la disciplina, y consecuentemente con pocos deportistas. Pero el solo tiene un problema: “En los Juegos Olímpicos, los únicos eventos de natación artística son el dueto y equipos, y entonces a lo máximo que se puede llegar es a un Mundial, que es un montón, pero te quedás fuera del circuito olímpico”.

Del solo, el dueto o equipo, “disfruto de hacer todos”, le dice Bonucci a DIB. “Obviamente, en los solos es un poco más liberado, se pueden crear movimientos que no es necesario coordinar con nadie. Pero el dueto también me gusta mucho: para mí en particular, son las rutinas más exigentes, suelen ser las más rápidas, tenés que coordinar todo con tu compañera y también hay más movimientos de dificultad. Y en el equipo, los entrenamientos son más largos, es más largo el proceso. Somos por lo menos ocho titulares, más las suplentes, que tenemos que estar coordinando todo: si en las levantadas hay una que falla, no sale, entonces es mucha repetición. Pero también es lindo crear las rutinas de equipo, hacerlas, saber que estás acompañada, que tu compañera está pasando lo mismo que vos en ese momento”.

Tiziana Bonucci, cuarto puesto en la Copa del Mundo de Medellín.
Tiziana Bonucci, cuarto puesto en la Copa del Mundo de Medellín.

Hacer las tres modalidades obliga a combinar los entrenamientos. “Para el Mundial entrené únicamente el solo, porque era lo único en lo que competía. Pero para el Panamericano, que también tenemos dueto y equipos, se pone más énfasis en esas rutinas. Se va viendo cuáles son las cosas que nos faltan pulir, y por ahí un día hacemos mitad dueto, mitad equipo. Con Maru (María Carasatorre, su compañera de dueto), si un día no nos salió una levantada, al otro día arrancamos con levantada, como para asegurarnos de que salga. Y mientras hacemos dueto, el resto sigue entrenando las rutinas de equipo, y también se va probando con otras chicas”.

Con una misma rutina se compite durante uno o dos años; “las de equipo suelen cambiarse menos, porque llevan más tiempo de creación”. Y al respecto, Bonucci explica: “El solo es un poco más sencillo, más corto, es una persona sola la que tiene que configurar los movimientos. Mis rutinas de solo las vengo trabajando desde el año pasado: la de técnico, desde principios de año, y el libre, que fue la rutina del cuarto puesto, más o menos desde mitad de año”. De esa rutina del cuarto puesto en Medellín, “una de las entrenadoras de mi club me propuso la música, dijo que me veía haciéndola en el agua, la escuché y me gustó. Así empezamos a practicarla, a probar movimientos. Habremos tardado un mes y medio en crear todo, y después es ir puliendo los movimientos y repitiendo los pedacitos, y todo entero”.

Tiziana Bonucci (izq.) y María Carasatorre, el dueto de Argentina.
Tiziana Bonucci (izq.) y María Carasatorre, el dueto de Argentina.

Lo que hay que ver

A decir de Bonucci, los cambios reglamentarios introducidos en 2022 permitieron que más gente se acerque a la natación artística. Explicados de manera muy sintética, esos cambios transformaron al deporte: dejó de depender tanto de la apreciación subjetiva y pasó a evaluarse con criterios más técnicos y medibles. Ahora las rutinas se diseñan en función de la dificultad y la precisión de elementos previamente declarados, combinando lo artístico con una lógica más estratégica. Según Bonucci, “las más chiquitas, que están empezando ahora, le agarran mucho mejor la mano que nosotras, que veníamos con otra cabeza. Se va viendo también que sube la ejecución y el tipo de calidad de rutina que se van haciendo”.

Pero así como es un deporte complejo para comprender las puntuaciones, la natación artística es un espectáculo muy atractivo para ver. “Tiene cosas que te vuelan la cabeza. Más que nada las levantadas en los equipos, ves movimientos que no creías que fuera posible hacer”.

Y Bonucci recomienda a qué prestar atención. “En un equipo, cuando se forman las levantadas, muchas veces se ve a la que está arriba. Pero en realidad hay toda una construcción debajo del agua que involucra a las siete nadadoras restantes, y si una no coordina, o hace mal un movimiento, se cae, no sale la levantada. Eso habla de la unión que tiene que tener un equipo, toda la fuerza, a lo largo de toda la rutina. Pero en una levantada se nota más, porque es en ese momento que tienen que estar todas coordinadas”.

Entonces, Bonucci cuenta algunos secretos de los trucos, o por lo menos pinta sus complejidades. “Muchas veces me preguntan cómo hacemos con la coordinación. Está la bocina subacuática, la música se escucha, pero sobre esa música nosotras estamos contando continuamente del 1 al 8, cada movimiento tiene un número que se tiene que cumplir”.

Tiziana Bonucci, a la espera de la calificación en Medellín.
Tiziana Bonucci, a la espera de la calificación en Medellín.

Y en ese contexto, en plena rutina sincronizada, ¿es posible detectar el error de alguna compañera? “Si tenés a alguna adelante o al lado, que ves, muchas veces por el salpicar del agua escuchás un ruido que no tenía que estar en ese momento, y decís: ‘Algo raro está pasando’. Arriba del agua, a veces miro de reojo; y debajo, tenemos que estar mirándonos para no irnos de la formación”.

Obviamente, al momento de sumarle complejidades a la disciplina, no está permitido tocar el piso de la piscina. “Es mucho trabajo de potencia. Es batidora constante, movemos las piernas todo el tiempo, para eso hacemos mucho gimnasio”.

El solo tira

Con este Panamericano de Natación Artística, no obstante, el principal objetivo del año son los Juegos Suramericanos que en septiembre de este año se desarrollarán en Rosario. Allí, el equipo argentino buscará la clasificación para los Juegos Panamericanos del año que viene, que no es fácil. Y por qué no ilusionarse con el Mundial de Budapest, también de 2027, o los Juegos Olímpicos de 2028.

Eso sí, Bonucci tampoco quiere dejar de lado el solo, sin importarle que no sea una modalidad incluida en los Juegos Olímpicos: “Me gusta practicarlo”, explica, y aclara: “Si es por el reconocimiento, hay muchas solistas reconocidas que nunca llegaron a los Juegos Olímpicos. El solo es muy lindo para ver, contagia, inspira al resto con las rutinas”.

Tiziana Bonucci, la previa de las rutinas.
Tiziana Bonucci, la previa de las rutinas.

La música de las rutinas

Las rutinas de la natación artística son con música, con temas elegidos por las nadadoras, ya sea en un solo, en un dueto o en los equipos. “Muchas veces hablamos primero entre nosotras para ver qué ideas tenemos. Intentamos innovar, aunque cada vez es más difícil ‘inventar’ alguna temática porque parece que ya está todo hecho. Pero vamos tirando ideas y después buscamos música que se asemeje a esa idea. Por ejemplo, cuando es sobre una película, es más fácil porque se busca el soundtrack. Normalmente es más de un tema musical, como para que la rutina sea fluida y haya cambios de ritmo. Y es ir probando movimientos, que vayan pegando con los golpes. También buscamos videos como para inspirarnos, a ver si nos surge alguna idea”.

Entonces, a veces se anda por la vida escuchando música, y llevándola a posibles rutinas. “Todo el tiempo, nos pasa a todas. E intentamos guardar esa información para más adelante”.

La Selección

La selección argentina que compite en el Panamericano de Natación Artística: Tiziana Bonucci, Milena Bonucci, María Carasatorre, Milva Aimetta, Josefina Semitiel, Valentina Ramírez, Iara Palacios, Clara Rivero, Morena Basso y Mercedes Romero.