La deportista de San Pedro fue reconocida por el Comité Olímpico Argentino por su actuación en los Juegos Olímpicos. En una suerte de “vorágine” desde que terminó la competencia, si bien anhela descansar un poco, ya piensa en la próxima campaña olímpica.

Eugenia Bosco se metió en la historia del deporte argentino. Ya lo sabe, pero lo va asimilando de a poco. El jueves 8 de agosto, ella y Mateo Majdalani ganaron la medalla de plata en los Juegos Olímpicos París 2024. Un séptimo puesto en la decisiva “medal race” del Nacra 17 de la vela le dio a la sampedrina lo que fue a buscar a Marsella: una medalla olímpica.

Desde aquel día, “todo está siendo increíble, estamos recibiendo un cariño y un amor únicos”, le cuenta Eugenia Bosco a Citas Deportivas. Pero, cree, todavía no terminó de caer. “Un poco sí, un poco no. Estoy como en una vorágine, todavía no paré. Creo que recién cuando llegue a mi casa, en Barcelona, estaré un poco más tranqui y me caerá la ficha”, sospecha. Es que en toda esta vorágine, hay algo realmente muy fuerte: “Me emociona cuando me dicen algo tan lindo como: ‘Ahora sos parte de esta historia’. Me parece único, hermoso. Es un honor ser parte de la historia de Argentina”.

Bosco y Majdalani llegaron a Marsella como uno de los candidatos al podio. Majdalani había sido entrenador de Cecilia Carranza y Santiago Lange en el oro de Río de Janeiro 2016 y luego llamó a Bosco para convocarla a hacer campaña juntos, rumbo a Tokio 2020. No se les dio los Juegos de la pandemia y tuvieron revancha con la clasificación a París, justamente en un mano a mano con Lange y la platense Victoria Travascio.

Lo dicho, fueron a París 2024 como favoritos. Y había que demostrarlo en el agua. “El primer día nos fue muy bien. Obviamente, hasta que no empieza la competencia hay dudas: es un deporte complejo y no todos los rivales se muestran antes de competir. Pero después del primer día, el segundo día nos costó un poquito más. Sin embargo, estábamos enfocados. Y el tercer día de regata, dijimos: ‘Che, vamos bien. Seguimos con intensidad, vamos bien’”.

Es que los casi ocho años de trabajo con un objetivo muy claro se plasmaron en el agua y tuvieron su premio, su medalla. “Trabajamos muy, muy bien toda la semana. Es más, con Mateo decimos que fue una de las mejores semanas que navegamos, y eso que hace ocho años que lo hacemos juntos”.

“Ocho años que lo hacemos juntos”, reafirma Bosco. Y repasa desde el comienzo. “Mateo venía de ganar el oro con ‘Ceci’ y ‘Santi’ como entrenador y cuando me llamó, obviamente le dije ‘sí’, me parecía una experiencia única. Él tenía mucha experiencia y yo ya venía navegando en este barco. Al principio hubo un momento de prueba, pero enseguida se dieron las cosas bien y encarrilamos para hacer campaña”.

Obviamente, “como en todo, hubo momentos difíciles, momentos duros. Pero también hubo momentos muy lindos. Nunca dije: ‘No, no quiero más esto’. Sí tuvimos momentos de: ‘Che, necesito frenar’. Hubo momentos en que alguno de los dos no estaba bien, pero se habló, se frenó, se trató de hacer una mirada desde otro ángulo para ayudar”. Y de nuevo, el objetivo claro: “Esto es un equipo, chico, pero es un equipo. Y teníamos el objetivo claro, siempre estuvo claro y siempre tiramos para adelante por ese objetivo”.

El objetivo se cumplió y ya hay otro objetivo. Primero, descanso: “Volver a casa, reencontrarme con mis amigos, con mi pareja, que me está esperando”. Pero después: “Retomar y poco a poco empezar a encarar la siguiente campaña”. ¿Siguiente campaña? “Obvio, queremos seguir y queremos apuntar de nuevo bien alto”.

Reconocimiento del Comité Olímpico Argentino

Eugenia Bosco y Mateo Majdalani (medalla de plata), José “Maligno” Torres (oro) y “Las Leonas” (bronce) fueron reconocidos por el Comité Olímpico Argentino este lunes 26 de agosto. Junto a ellos, también recibieron sus diplomas olímpicos Julián Gutiérrez (tiro deportivo) e integrantes de los seleccionados masculinos de hockey sobre césped y rugby 7. Además, hubo distinciones para las atletas Belén Casetta y Diana Ocampo, entre otros.

Eugenia Bosco en San Pedro

Radicada en Europa, después de los Juegos Olímpicos, Eugenia Bosco y Mateo Majdalani, con sus medallas, vinieron al país. Y en el derrotero de agasajos, notas e invitaciones varias, Bosco pudo escaparse a San Pedro. “Muy exprés, porque se me fueron superponiendo los eventos”, admite. “Mis amigas me recibieron superbién. A mis papás ya los había visto en los Juegos, con ellos no nos extrañamos tanto. Pero sí me reencontré con la gente que quiero. A mis abuelos los pude ir a ver y eso es muy importante para mí, porque son las personas que siempre están, las que siempre estuvieron. Quería estar con ellos porque se lo recontra merecen”.

San Pedro, Buenos Aires… Bosco cierra: “Es hermoso lo que estamos viviendo. Y es muy lindo también haber llegado a gente que no es del deporte, que ahora nos siguen, nos saludan, nos felicitan. Es muy lindo”.