Presente en el tenis de los Juegos Olímpicos de París 2024, se convirtió en la primera deportista de Daireaux en competir en la máxima cita del deporte.

“Daireaux est une ville de la province de Buenos Aires, en Argentine. Elle fait partie du partido de Daireaux, située à 410 km de la ville de Buenos Aires”, reseña la versión francesa de Wikipedia. Y podría agregarse que desde esta edición de París 2024, Daireaux ya forma parte también de la historia olímpica.

A los 24 años, María Lourdes Carlé se convirtió en la primera deportista de Daireaux en competir en un Juego Olímpico de mayores. De mayores, porque ya en 2018 ella misma había estado en los Juegos de la Juventud de Buenos Aires.

La tenista argentina llegó a la capital francesa, al mismísimo Roland Garros, para jugar en los cuadros de singles y de dobles mixto. Medalla de plata en singles y bronce en el dobles de los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile, el año pasado, allí Carlé logró la clasificación para estos Juegos de París.

“Gracias a los Panamericanos estoy acá parada, así que tanto esos Juegos como estos, para mí son súper especiales”, le cuenta Carlé a Citas Deportivas. “A nivel personal, cada uno tuvo lo suyo. Los Panamericanos los disfruté un montón, estuve con todo el equipo de Argentina, eso es lo lindo del olimpismo. Pero los Juegos Olímpicos son otra cosa, mucho más grande. Aunque no deja de ser el mismo sentimiento, de disfrute, de equipo, de compañerismo. Son semanas únicas”.

Lourdes Carlé y la rosarina Nadia Podoroska. – Instagram –

Lourdes Carlé participa semanalmente de torneos del circuito WTA [alcanzó el puesto 71 en mayo de este año]; todas las semanas afronta una competencia nueva. Pero los Juegos Olímpicos son diferentes. “Logré la clasificación el año pasado en Santiago y desde ese momento me preguntaban por los Juegos Olímpicos, los Juegos Olímpicos… Venía manejándolo bastante bien, en el sentido de no estar tan expectante porque en el medio también tenemos torneos importantes”. De hecho, Carlé debutó este año en los Grand Slam: jugó la primera ronda de Roland Garros y Wimbledon, y por delante debería tener su estreno en el US Open.

Pero la ansiedad por los Juegos terminó apareciendo. “Una semana antes me empezaron a agarrar nervios, empecé a pensar cómo iba a ser todo. Son las primeras experiencias, me servirá para el futuro, sí”. Y vuelve a lo que representa estar en un Juego Olímpico: “Es un sueño”. “Tuve la suerte de poder ir a la Apertura y viví cosas espectaculares, emociones que no había vivido antes. Ya cuando clasifiqué para los Juegos, viví cosas muy fuertes. Es lo máximo, lo máximo”, no se cansa de afirmar.

Por si fuera poco, el tenis olímpico hizo base en Roland Garros: “Eso lo hace especial. Para los tenistas, que se juegue en Roland Garros, no hay nada mejor. Es Roland Garros, es polvo de ladrillo…”.

La experiencia olímpica, más allá del “court” de tenis, incluye la Villa, la Ceremonia de Apertura, el formar parte de una delegación, ver los otros deportes… “Soy muy fan de Argentina, entonces me gusta ver todos los deportes, me gusta estar. Estoy al tanto de quién gana, quién pierde. Se vive un clima muy lindo que, nosotros los tenistas, no tenemos la chance de vivir muy seguido. La Apertura fue espectacular, son recuerdos quedan para toda la vida”.

La primera deportista de Daireaux

“Soy la primera”, asiente Lourdes Carlé. Con ella, Daireaux ingresó a las estadísticas olímpicas. “Soy de ahí, nací ahí y ellos siempre me apoyaron mucho. Eso me pone muy feliz, ser la primera me genera un orgullo bárbaro”.

Y justamente fue en Daireaux donde Carlé dio sus primeros raquetazos: “Daireaux es un pueblo muy chico y enfrente de mi casa había una cancha de tenis. Cuando estaba aburrida, o cuando no quería estar en casa, cruzaba, me la pasaba horas en el club. Mis papás me dejaban porque veía que me gustaba. Así empecé, a los 6 años”.

Y Carlé vio que andaba bien: “Hacía todos los deportes, pero cuando cumplí 11, 12 años, que me di cuenta que el tenis iba un poquito más en serio, me tuve que mudar a Tandil, a una academia de tenis más grande”. Así se sumó al grupo de Marcelo Gómez, aquel formador de, entre otros, Juan Martín del Potro. “Allí pasé mi adolescencia, me formé en Tandil. Después, estuve un año en Estados Unidos y ahora estoy más en Europa, porque hay más torneos y mi equipo vive en España. El tenis me fue llevando por todos lados”.

Los padres de Carlé son médicos, lo cual se pudo haber traducido en un mandato familiar. Pero no: “Somos cuatro hermanos y ninguno salió médico. Mis padres siempre quisieron que yo estudiara, por eso hice colegio presencial, siempre. Es más, hice un año en la universidad de Estados Unidos”. Y aclara: “Mis padres nunca me impidieron que juegue al tenis, siempre quisieron que hiciera deportes, que juegue. Ellos cumplieron un rol muy importante para que yo pueda ser tenista. Y mis hermanos también, porque supieron entender todo el esfuerzo de mis padres”. GML